Acceder

Actualidad Educativa

09/05/2019

Salman Khan tiene 42 años, lo llaman el “maestro del mundo” y ganó el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional

Es un matemático, ingeniero e informático de los EE.UU. Su plataforma educativa gratuita tiene 60 millones de “alumnos” en 190 países.

 

Salman Khan tiene 42 años, lo llaman el “maestro del mundo” y ganó el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional

El matemático, ingeniero e informático Salman Khan, ganó este miércoles el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional. Es conocido como el "maestro del mundo"gracias a su capacidad pedagógica, su visión de futuro y un método innovador basado en el lema "Sólo tienes que saber una cosa: puedes aprender cualquier cosa".

Sesenta millones de usuarios de 190 países dan fe hoy en día de la utilidad de Khan Academy, la plataforma educativa en red y gratuita que este estadounidense de 42 años puso en marcha hace poco más de una década desde su casa familiar en Silicon Valley (California) con sus ahorros.

En 2010, dos años después de iniciar su aventura, ya había conseguido el apoyo de grandes empresas, como Google, y de filántropos como el multimillonario mexicano Carlos Slim o Bill Gates, que aportó un millón y medio de euros a este proyecto tras comprobar con su propio hijo las excelencias del método Khan.

En el origen de su idea se situó su prima Nadia a la que en 2004, cuando ella tenía doce años, ayudó a superar sus problemas con las matemáticas.

Las lecciones que impartía a través del teléfono dieron sus frutos y, al correrse la voz de su éxito, pronto se vio dando clase también a una quincena de hijos de otros familiares y amigos.

En 2006, para ganar en eficacia, abandonó el teléfono y algunas aplicaciones informáticas para centrarse en la elaboración de vídeos con lecciones muy sencillas que luego subía a Youtube, como le había recomendado un amigo.

El propio Khan ha relatado cómo sus alumnos le decían que preferían ver sus vídeos a clases personales porque de esa forma podían volver atrás y visualizarlo cuantas veces fuese necesario hasta comprender la lección, cada uno a su ritmo.

Estos vídeos empezaron a ser vistos cada vez por más gente y sus sencillas clases iniciales de álgebra y matemáticas llegaron así a miles de internautas de todas las edades que empezaron a demandar lecciones de más materias y que le animaban a publicar más vídeos.

Khan decidió entonces, junto a su esposa, poner en marcha en 2008 la Khan Academy, organización sin ánimo de lucro a la que se ha dedicado plenamente desde 2009, cuando presentó su renuncia en el fondo de inversión para el que trabajaba.

Dos años después del comienzo llegaron las primeras donaciones y la consolidación de un proyecto que ha supuesto todo un revulsivo en el mundo de la educación y la pedagogía y que llevó a la revista Time a incluirle en 2012 en la lista de las cien personas más influyentes del mundo.

Todo ello, gracias a un método y un modelo con los que pretende llegar a todos los rincones del mundo para que cualquier talento tenga su oportunidad y la sabiduría tenga su lugar.
Khan, de madre india y padre bangladesí, nació en 1976 en el seno de una familia humilde en Nueva Orleans (Luisiana) donde vivió y cursó en un colegio público hasta que se fue a estudiar al Instituto Tecnológico de Massachusetts.

Allí se licenció en Matemáticas, Ingeniería y Ciencias Informáticas y a continuación hizo un máster en Dirección de Empresas en la Universidad de Harvard.

Su preparación académica y su capacidad pedagógica hicieron que descubriera rápidamente su interés por el ámbito educativo en el que ha revolucionado los métodos de enseñanza y que le han llevado a cosechar reconocimientos, como el Premio Heinz que obtuvo en 2014 en la categoría de Condición Humana.

Desde la Khan Academy, que cuenta actualmente con unos 20.000 vídeos de ciencias, historia o gramática, entre otras disciplinas, que han sido visualizados más de 1.400 millones de veces, ha ayudado a millones de personas a graduarse en alguna disciplina o a mejorar sus notas y siempre partiendo de que deben ser gratis y accesibles para todos.

Este proyecto formativo y su "visión pedagógica innovadora" a las que dice dedicarse con pasión, también han servido para que el jurado del Premio Princesa de Cooperación Internacional 2019 acordase concederle este galardón.

FUENTE: Clarín

< Borrar Filtros >