Acceder

Actualidad Educativa

17/08/2020

17 de agosto: Se cumplen 170 años del fallecimiento del Padre de la Patria, el General José de San Martín.

Se embanderó con el ideal de un mundo nuevo y se puso a su servicio. Jefe de un ejército profesional, fue Libertador de pueblos, no conquistador. 

17 de agosto: Se cumplen 170 años del fallecimiento del Padre de la Patria, el General José de San Martín.

Volvió a su tierra el 9 de marzo de 1812, tras 50 días de travesía en el mar. Como gobernante, fue honesto y justo. Parco en el hablar y breve en la prédica, detestó la verborragia discursiva. Mandatario ilustrado, creó instituciones para los pueblos que gobernó, y fundó escuelas, bibliotecas, museo.

Fue honorable en lo público y privado. El viajero Enrique Brackenridge en 1820 visitó a su esposa Remedios, que en su ausencia vivía con sus padres y dijo: “Las virtudes privadas y discretas en la vida de San Martin me dieron una opinión muy favorable del hombre.
La excelencia y pureza de la vida privada, es, en conclusión, el mejor cimiento de la confianza pública”. Las Máximas que escribió para educar a su hija, son espejo de su conducta ética.

Dejó el espacio que con justicia había ganado con su entrega sin claudicaciones a la causa americana y se retiró al ostracismo voluntario para no perjudicar con su persona a las nuevas naciones que se constituían.

Dejó así que la gloria de terminar la liberación del continente quedara en otras manos. Con templanza, en silencio, sin queja ni revancha.
Solo era un hombre, ¡pero qué grande fue su humana capacidad de vencer debilidades y alzarse sobre ellas con estoicismo, guiado por un mandato moral cultivado y determinado para un propósito superior!

Hay tiempos sensibles en la historia argentina en que su figura, se agiganta. Hoy es uno de esos. Es el momento del regreso de los próceres a la memoria del pueblo.

En este año del General Manuel Belgrano, su amigo y hermano en la gloria, el que deseó a la patria que los “buenos ciudadanos trabajen para remediar sus desgracias”, sería plausible que los argentinos, alzando la mirada a los grandes que murieron olvidados y un día fueron guía y ejemplo de una gran nación, se unan para remediar sus desgracias y restituyan a la Patria su antigua dignidad.

FUENTE: Clarín

< Borrar Filtros >