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Info al Día

09/06/2020

Sobreviviendo al Whatsapp y al Zoom

Los colegios y el desafío de la comunicación

El desafío de llevar a buen puerto la comunicación entre el colegio, docentes, alumnos, sus familias y la comunidad en los tiempos que corren no es tarea sencilla ni mucho menos, hoy les acercamos las palabras de la Lic. María Belén Millán, Directora General de Cuentas de Nueva Comunicación, Licenciada en Periodismo, obtuvo una beca de perfeccionamiento en The American University (Washington DC) otorgado por la USIA (United States Information Agency), cuenta con más de 20 años de experiencia en diseño y ejecución de Programas de Comunicación Corporativa y Brand PR. como así en el manejo de las relaciones con los medios de comunicación, producción y marketing de contenidos a quien agradecemos su colaboración.

Sobreviviendo al WhatsApp y al Zoom: El desafío de la comunicación entre el colegio, docentes, alumnos, sus familias y la comunidad

En general, cada colegio guarda en sí mismo características esenciales que les son propias, como por ejemplo, su enfoque pedagógico, su manera de organizarse e incluso su capacidad económica; pero la mayoría comparte un problema en común: la dificultad para difundir y dar a conocer lo que hacen entre las diversas audiencias con quienes interactúan, y pese a que ambas -comunicación y educación- se encuentran íntimamente ligadas, en muchos casos la primera aún no es percibida como una herramienta fundamental dentro de la estrategia de desarrollo de la institución.

Es sabido que todo comunica: la manera en que se recibe a los padres y alumnos, el estado de la infraestructura edilicia, las palabras de bienvenida en los actos escolares, el tono de las comunicaciones escritas y, por supuesto, los perfiles en las redes sociales. Pero ante la irrupción de la pandemia Covid-19, la comunicación presencial quedó minimizada y ahora hay una elevadísima presencia online. Y cada detalle cuenta. De no pasar el umbral, los padres han ingresado a las aulas y en muchos casos hasta participan de las clases. A diferencia de generaciones pasadas, los padres de los alumnos están conectados en red y demandan de los colegios esa misma conexión. La pregunta es si los colegios están preparados para comunicar en este nuevo escenario en donde la virtualidad está forzando un cambio de hábitos y una nueva manera de educar, y por ende, de comunicar.

La transparencia es una regla de oro de la comunicación moderna. Ocultar información, subestimar al receptor, tratarlo de forma paternalista (y no como un adulto informado) y pensar que la comunicación sigue siendo unidireccional, constituyen estrategias temerarias. Y cuando la comunicación es improvisada, sin fundamentos y vacía de contenidos, crea desorden y un sentimiento de malestar en las personas, que incluye a todas las audiencias que participan de la vida de un colegio.

La buena comunicación exige organización y claridad. Un primer paso podría consistir en pensar a la escuela como una organización comunicante que actúe con una comunicación organizada. La propuesta implica superar la estructura burocrática verticalista y fomentar la circulación de información de manera clara y precisa, creando redes de conversaciones en el marco de un proyecto en común.

Comunicar en tiempos de crisis es vital, pero para poder hacerlo es necesario que, previamente, se instaure en nuestra organización la cultura de la comunicación como una práctica necesaria para la educación y que sólo puede llevarse a cabo con la existencia del diálogo entre todas las partes.

Está comprobado que la decisión de mejorar los procesos de comunicación incide positivamente en la mejora del proceso educativo: una buena relación entre la comunidad educativa y las familias mejora el bienestar de los alumnos e impulsa un acercamiento entre padres y docentes y facilita un mutuo reconocimiento como socios y aliados.

Con la cordialidad de siempre

ROB Consultora Educativa Integral