Acceder

Actualidad Educativa

11/11/2012

CÓMO EDUCAR A NUESTROS HIJOS A TRAVÉS DE LA LECTURA

CÓMO EDUCAR A NUESTROS HIJOS A TRAVÉS DE LA LECTURA
Todos sabemos que es sumamente importante que los niños adquieran el hábito de la lectura, pero la gran dificultad reside en la falta de conocimiento de muchos padres en cómo situar a su hijo en este camino.

El interés por la lectura puede ser sugerido al niño de una forma sencilla, espontánea y duradera. El niño que empieza a tener contacto con los libros desde muy pequeño, antes mismo de aprender a leer, simplemente hojeándolos, se encontrará más preparado para tener éxito en los estudios y en la vida de una forma general.

El acto de leer o simplemente de hojear un libro hará niños más inteligentes, imaginativos y creativos. Y si eso es lo que quieres para tu hijo, no pierdas el tiempo. Empieza hoy mismo a construir ese hábito diario tan enriquecedor para él y para todos. Comienza ya a preparar en tu casa una gran biblioteca.

Al disfrutar de la lectura se aprende y, por lo tanto, hay que ser conscientes de que se trata de algo que se puede enseñar. Para ello, es básico el núcleo familiar. Enseñar a leer es la asignatura que los padres deben transmitir a sus hijos, teniendo en cuenta siempre su carácter, motivación, gustos e intereses. En definitiva, el reto es estimular la curiosidad por los libros.

La lectura infantil es fundamental, ya que es una forma de educación y de ir introduciéndolos en los estudios, además de una manera de despegarles de los videojuegos y de la televisión. Leer en familia hace que el papel de padres y abuelos se convierta en algo muy importante para incentivar la lectura y para que los niños se interesen en ella, ya que los beneficios de la lectura son muchísimos.

Leer todos los días servirá no sólo para crear el hábito de la lectura sino también para afianzar los lazos afectivos con los niños. Es elemental que los niños comiencen a escuchar historias desde la más temprana edad, lejos de distracciones y de ser posible a horas concretas para que ellos sepan que es un momento especial que pasarán con sus padres y que podrán esperar con ganas.

Algunos consejos para crear un hábito de lectura son:

• Que los niños te vean con un libro en la mano, si ven que sus padres leen servirá como ejemplo, sentirán interés y tratarán los libros con respeto.

• La lectura debe ser algo divertido, no una obligación, y cuanto antes comiencen con ella mejor.

• Cuando el niño ya se sostenga sentado firme, se le puede ir ofreciendo libros que existen pensados ya para edades tempranas, con ellos además de disfrutar irán introduciéndose en el mundo de la lectura.

• A partir de los tres años es recomendable ir leyéndoles libros infantiles, ciñéndose a la historia, pero buscando aquellos que les entretengan y desechando los que no llamen su atención, ya que la idea es divertirlos e incentivar su interés.

• Visitar una biblioteca en familia es una buena manera de que conozca el mundo de la lectura y de que vaya descubriendo los lugares dónde más adelante tendrá que pasar su tiempo.

• Otro consejo para crear un hábito de lectura es utilizar un libro como premio cuando realice alguna buena acción, de esta manera se acostumbrará a ellos y los verá como algo interesante.

• Es importante que el niño participe en la lectura, que señale los personajes, cuente cuál es su personaje favorito e incluso le ayude a imitar el sonido de los animales.

Los beneficios del libro para los niños son incalculables, pues lleva al niño a querer leer, a despertar su curiosidad, a adentrarse en el mundo del arte, del dibujo y de la imagen a través de las ilustraciones. Aumenta su habilidad de escuchar, desarrolla su sentido crítico, aumenta la variedad de experiencias, y crea alternativas de diversión y placer. Si los padres comparten el momento de lectura de un libro con los hijos estarán estableciendo un lazo especial entre ambas partes.

Fuente: Rocío Brescia - especialista de Fundación Leer / www.leer.org.

FUENTE: Diario La Capital, Rosario

EDICIONES ANTERIORES

Por favor seleccione la edición que desea consultar.

AÑO 7 - N° 57 - NOVIEMBRE 2012

AÑO 7 - N° 56 - OCTUBRE 2012

AÑO 7 - N° 55 - SEPTIEMBRE 2012

AÑO 7 - N° 54 - AGOSTO 2012

AÑO 7 - N° 53 - JULIO 2012

AÑO 7 - N° 52 - JUNIO 2012

AÑO 7 - N° 51 - MAYO 2012

AÑO 7 - N° 50 - ABRIL 2012

AÑO 7 - N° 49 - MARZO 2012

AÑO 6 - N° 48 - NOVIEMBRE 2011

AÑO 6 - N° 47 - OCTUBRE 2011

AÑO 6 - N° 46 - SEPTIEMBRE 2011

AÑO 6 - N° 45 - AGOSTO 2011

AÑO 6 - N° 44 - JULIO 2011

AÑO 6 - N° 43 - JUNIO 2011

AÑO 6 - N° 42 - MAYO 2011

AÑO 6 - N° 41 - ABRIL 2011

AÑO 6 - N° 40 - MARZO 2011

AÑO 5 - N° 37 - SEPTIEMBRE 2010

AÑO 5 - N° 36 - AGOSTO 2010

AÑO 5 - N° 35 - JULIO 2010

AÑO 5 - N° 34 - JUNIO 2010

AÑO 5 - N° 32 - ABRIL 2010

AÑO 5 - N° 33 - MAYO 2010

AÑO 5 - Nº 31 - MARZO 2010

AÑO 4 - Nº 30 - NOVIEMBRE 2009

AÑO 4 - Nº 29 - OCTUBRE 2009

AÑO 4 - Nº 27 - AGOSTO 2009

AÑO 4 - Nº 26 - JULIO 2009

AÑO 4 - Nº 26 - JUNIO 2009

AÑO 4 - Nº 24 - MAYO 2009

AÑO 4 - Nº 23 - ABRIL 2009

AÑO 4 - Nº 22 - MARZO 2009

AÑO 3 - Nº 21 - NOVIEMBRE 2008

AÑO 3 - Nº 20 - OCTUBRE 2008

AÑO 3 - Nº 19 - SEPTIEMBRE 2008

AÑO 3 - Nº 18 - AGOSTO 2008

AÑO 3 - Nº 17 - JULIO 2008

AÑO 3 - Nº 16 - JUNIO 2008

AÑO 3 - Nº 15 - MAYO 2008

AÑO 3 - Nº 13 - MARZO 2008

AÑO 2 - Nº 11 - NOVIEMBRE 2007

AÑO 2 - Nº 10 - OCTUBRE 2007

AÑO 2 - Nº 9 - SEPTIEMBRE 2007

AÑO 2 - Nº 8 - AGOSTO 2007

AÑO 2 - Nº 7 - JULIO 2007

AÑO 2 - Nº 6 - JUNIO 2007

AÑO 2 - Nº 5 - MAYO 2007

AÑO 2 - Nº 4 - ABRIL 2007

AÑO 2 - Nº 3 - MARZO 2007

AÑO 1 - Nº 2 - SEPTIEMBRE/DICIEMBRE 2006

AÑO 1 - Nº 1 - MAYO/AGOSTO 2006